Hagamos una breve pausa en nuestros estudios antes de pasar a los Versículos 4 y 5 del Primer Capítulo del Evangelio de San Juan.

Si deseas entregarle tu vida a Jesucristo...

Reconoce que:

Jesucristo es el Señor..

Que si hoy murieras no tienes salvación y te condenarás eternamente en el Infierno.

Que Jesucristo es el ÚNICO  que con su muerte en la cruz, pagó por tus pecados y que SOLO ÉL  puede darte salvación y vida eterna.

Que Jesucristo vino en carne, que es el Señor y que Dios lo levantó de entre los muertos.

Que ha resucitado, que ÉL vive y que está a la diestra del Padre.

Que nada puedes hacer tú con tus propias fuerzas para salvarte.

Reconoce todo lo que acabas de leer y CREE que Jesucristo puede salvar tu alma. Créelo con todo tu corazón.

Reconoce que eres un pecador, merecedor del Infierno.

Dile en tu corazón a Jesucristo que te arrepientes de todo lo que has hecho, pídele perdón y recibelo como tu ÚNICO  Señor y Salvador personal.

Puedes recibirlo repitiendo ésta oración o una parecida a ésta:

'Señor Jesús:

Reconozco, confieso y creo que tú eres Dios, que eres el Señor y el Creador de todas las cosas.

Ya no quiero vivir como lo he hecho hasta ahora, me arrepiento de mis pecados, CREO  en tí y te recibo como mi ÚNICO Señor y Salvador personal.

Quiero seguirte, amarte, obedecerte, y caminar en comunión contigo.

Te agradezco, Señor, por tu gracia infinita y de hoy en adelante soy tuyo, como tu siervo, como tu hijo, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén...'.

Si has hecho esto con todo tu corazón, solo me queda decirte: Felicidades, en éste momento has pasado a formar parte de la Familia de Dios.

Tu nombre acaba de ser inscrito en el Libro de la Vida...

Dios te bendiga.

Josh Anaya